Cambiamos de piel, de ideas y hasta de latidos porque somos un constante flujo; lo que debemos procurar es que ese flujo sea tan libre que no nos sintamos atados o encerrados en la jaula de pensamientos y formas de ser; y a la vez que el flujo sea tan responsable como para no arrepentirnos y en todo momento poder decir, estoy donde quiero estar y soy lo que quiero ser, sin hubieras ni debí ni lamentaciones…
que presiento
estar despierto;
en sueños vivo
una vida
que me dice
lo incierto
aquí es verdadero.
Sueño tanto
que he recorrido
más huellas
que todo los
minutos del tiempo,
he juntado océanos,
he escrito y
protagonizado
miles de cuentos.
Sueño que
me sueño despierto
y despierto sueño
que juego
con lo eterno
y lo inmenso,
pero principalmente
sueño que vuelo…
